La pandemia representó para todos un parteaguas en la vida, un cambio al que
tenemos que adaptarnos cada día. Sin embargo, debido a las complicaciones de
estos tiempos difíciles nos impiden hacer pequeño alto en el camino y poner un nuevo orden en nuestras vidas.
Como ocurre luego de una tormenta, es necesaria una pausa para redefinir objetivos
personales y profesionales, ajustar sueños y prioridades, tomar conciencia de dónde
estamos parados y hacia dónde queremos ir, con metas definidas y una clara visión.
Javier Contreras, coach certificado y fundador de la agencia Actitud es Todo,
recomienda cinco acciones para replantear tus metas personales y profesionales
después de la pandemia.
Haz un alto en el camino
Haz un alto en el camino. A pesar de las prisas, trabajo y actividades cotidianas, es necesario parar para redefinir con calma metas y sueños personales y profesionales.
Analiza
Qué es lo que te hace feliz y qué ya no te funciona a partir de la pandemia. Elabora una lista con actividades, metas e, incluso, relaciones que ya no te funcionan o no te aportan en esta nueva etapa. Haz un segundo listado con las cosas que te hacen
feliz, quieres conservar y mejorar.
Depura y prioriza
Tus metas y objetivos actuales. Eliminar todo aquello que ya no funciona nos libera de muchas cargas emocionales y permite abrirnos a nuevas posibilidades. Es muy importante reemplazar metas y objetivos por otros que nos motivan y llenan de nueva energía.
Escribe
Tus objetivos a corto, mediano y largo plazo. Traza una ruta crítica con fechas realistas. Escribe las actividades, relaciones y sueños en esta nueva etapa. En principio, hazlo como una lluvia de ideas y jerarquizarlas. Ordénalas y recuerda que debes incluir fechas realistas
Empieza con pequeñas acciones todos los días. Recuerda que el éxito está en tomar acción y eso sucede haciendo todos los días algo para avanzar
hacia donde queremos. Lo que hagas cada día, por pequeño que sea, construye para mejorar tu vida personal y profesional.
Además, Contreras recomienda ser positivo, tomar decisiones, aunque sean pequeñas al principio, aplaudirse siempre que logramos algo, no justificarnos y, sobre todo, tener confianza en nosotros mismos con una excelente actitud ante la vida.