En julio de 2023, Debra Crew asumió la dirección de Diageo, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar permanentemente el puesto de CEO de uno de los mayores grupos de bebidas alcohólicas del mundo. Bajo su responsabilidad quedaron marcas globales como Johnnie Walker, Don Julio, Guinness y Tanqueray.
Su llegada coincidió, además, con un momento complejo para el negocio del consumo premium.
Dirigir marcas globales cuando cambia el consumidor
Crew heredó una compañía que había crecido con fuerza durante los años anteriores, impulsada en parte por la llamada premiumización: consumidores dispuestos a pagar más por tequila, whisky y otras bebidas posicionadas en segmentos superiores.
Pero inflación, cambios en el consumo y debilidad en algunos mercados comenzaron a poner esa estrategia bajo presión. En noviembre de 2023, Diageo advirtió sobre una fuerte caída de ventas en Latinoamérica y el Caribe, provocando cuestionamientos sobre previsiones, inventarios y ejecución comercial.
El valor de una marca no elimina los problemas operativos
El caso resulta especialmente interesante porque demuestra que incluso un portafolio de marcas extraordinariamente reconocidas depende de decisiones mucho menos visibles: distribución, inventarios, precios y capacidad para interpretar rápidamente cambios en la demanda.
Crew tuvo que gestionar precisamente esa tensión entre mantener el posicionamiento premium y responder a consumidores más cuidadosos con su gasto.
Un liderazgo que también mostró los límites del cargo
Su etapa al frente de Diageo terminó en julio de 2025, cuando dejó el puesto por acuerdo mutuo con el consejo después de dos años como CEO.
Su trayectoria al frente del grupo ofrece una lectura relevante para Palabra de Mujer: romper una barrera histórica permite llegar al máximo cargo, pero no suaviza las exigencias que vienen después. En compañías globales, liderazgo, resultados y capacidad de adaptación continúan siendo evaluados bajo una presión permanente.
