En México, la penetración de seguros aún se encuentra muy por debajo de su verdadero potencial, según datos proporcionados por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF). En 2023, la cobertura de seguros solo representó el 21% del mercado potencial, dejando un enorme margen de crecimiento por explorar en esta industria. La razón principal de este rezago radica en dos factores clave: el nivel de ingresos de la población y la cultura financiera, ambos determinantes en la toma de decisiones sobre la adquisición de seguros.
La Baja Penetración del Seguro en México: Un Obstáculo para el Crecimiento
Al cierre de 2023, la penetración del seguro en México como porcentaje del PIB fue de apenas 3.2%, en contraste con el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que se ubicó en 9.3% en 2022. Esto refleja un rezago significativo que podría tener repercusiones tanto en la economía como en la seguridad financiera de las familias y empresas mexicanas.
Marcelo Ramírez, director de Operaciones de HDI Seguros, resalta la importancia de contar con un seguro adecuado para enfrentar los imprevistos y proteger el patrimonio. Señala que tener una póliza de seguro no solo resguarda los bienes y finanzas, sino que también contribuye a mejorar la salud mental y emocional al reducir las preocupaciones económicas ante situaciones adversas.
Los Seguros como Herramientas Estratégicas
El ahorro, la inversión y la gestión inteligente de los ingresos son pilares fundamentales para una buena salud financiera, pero contar con una cobertura de seguros que se adapte a las necesidades particulares de cada persona o negocio es igualmente relevante. Ante fenómenos naturales como los recientes huracanes en Acapulco y las lluvias torrenciales en la Ciudad de México, las pólizas de seguro se convierten en una herramienta esencial para afrontar daños materiales y pérdidas económicas, minimizando el impacto en las finanzas personales y empresariales.
En este sentido, las compañías de seguros han comenzado a ofrecer productos más especializados que se ajustan a las necesidades emergentes. Por ejemplo, HDI Seguros ha desarrollado seguros específicos como coberturas para autos de lujo, seguros para vehículos híbridos y eléctricos, y pólizas con tecnología avanzada como iDriving, que monitorea el comportamiento del conductor para calcular primas más justas y personalizadas.
Innovación en Seguros para Empresas
El mercado de seguros no solo se centra en la protección de individuos, sino también en la salvaguarda de los negocios. HDI Seguros, por ejemplo, ofrece productos dirigidos a empresas, que incluyen indemnizaciones por robo dentro de un establecimiento, cobertura por pérdidas de ganancias debido a eventos inesperados y compensaciones especiales por accidentes. Estas soluciones buscan absorber el riesgo y permitir que los negocios se concentren en crecer sin preocuparse por gastos imprevistos.
La Educación Financiera como Clave para Incrementar la Penetración
A pesar de los esfuerzos por crear productos innovadores y accesibles, la contratación de seguros sigue condicionada por la falta de cultura financiera en el país. Para cerrar esta brecha, es necesario fomentar la educación financiera y la concientización sobre la importancia de contar con protección ante eventualidades. Esto permitirá a más mexicanos entender los beneficios de los seguros y cómo estos pueden convertirse en aliados para una mejor salud financiera y estabilidad económica.
El Futuro del Sector Asegurador en México
El crecimiento de la población y el aumento de bienes en riesgo son factores que seguirán presionando al sector asegurador para adaptarse y cubrir las necesidades de los usuarios. A medida que las empresas ofrezcan productos más personalizados y accesibles, y que la cultura financiera mejore, se espera que la penetración de seguros en México se acerque a los niveles de los países desarrollados.
En conclusión, la industria de seguros en México enfrenta grandes retos, pero también enormes oportunidades. La clave para el crecimiento del sector está en fomentar la educación financiera, innovar en la oferta de productos y adaptarse a las necesidades emergentes de la población. De esta forma, se podrá reducir el rezago y ofrecer una protección efectiva y accesible para todos.